jueves, 16 de marzo de 2017

¿Adiós Capitán? Chris Evans concluye su contrato con las próximas Avengers


Un nuevo perfil de Chris Evans en la revista Esquire da a entender que el actor está listo para alejarse del rol de Steve Rogers y el manto del Capitán América en  el universo de películas de Marvel Studios.
Originalmente el estudio quiso concretar un contrato por nueve películas, pero Evans solo aceptó aparecer en seis, por lo que solo está obligado a aparecer hasta las dos próximas películas de los Vengadores.
Evans explica que está lastimado porque recién comenzó su rutina de trabajo para ponerse en forma para las dos próximas películas del Capitán América. Estas serán filmadas al mismo tiempo y después de estas no habrá más traje rojo, blanco y azul para el actor de 35 años. Ya habrá cumplido su contrato“, explicó la publicación, dando cuenta que el compromiso con Marvel le resta tiempo para tomar otros roles o explorar trabajos de dirección.
Esta no será la primera vez que Marvel enfrente algo como esto. Robert Downey Jr. logró un lucrativo trato para seguir interpretando a Tony Stark tras Iron Man 3 y su compromiso también llega hasta las próximas Avengers. Lo mismo pasará con otros actores, como Chris Hemsworth.
Por eso una de las opciones es que, tal como en los cómics, en Marvel sigan con su universo, pero pasándole el manto del Capitán América al Bucky interpretado por Sebastian Stan. Y que lo mismo se de con otros roles.
La máquina tiene que seguir funcionando.

Review | Iron Fist es la primera desilusión Marvel de Netflix


Existen una serie de elementos en Iron Fist que la transforman en una serie genérica que parece demasiadas cosas ya vistas. No solo en términos de las similitudes con Arrow, que es el producto con el que inevitablemente surge la comparación, sino también en la propia ejecución de su propuesta de acción, ejecución de misterios y cada elemento narrativo que la marca en sus primeros episodios.
El primer problema es que el foco de Iron Fist se estanca con demasiada facilidad, pues carece de los suficientes elementos novedosos que le permitan explorar su base inspirada en las películas de artes marciales de la década de los 70. Claro que eso es lo que influenció al personaje en los cómics, pero por el contrario, en esta versión live-action se sigue una ruta cansina que provoca que cueste bastante seguir adelante episodio a episodio.
A eso no ayuda el hecho de que Finn Jones, el actor que carga con la responsabilidad de llevar la serie, sin duda es el protagonista con menos carisma de todos los superhéroes Marvel presentados por Netflix. No solo eso, su absoluta carencia de técnica, o sencillamente el mal trabajo de coreografías,  despoja de la mística y las artes marciales que hacen deIron Fist algo único, en desmedro de ideas regurgitadas que acercan al personaje a algo mucho más masivo pero, al mismo tiempo, menos encantador.

Considerando que existen Daredevil, Jessica Jones y Luke Cage, que no son precisamente series perfectas de principio fin, lo claro es que en Iron Fist nunca llegan a los puntos altos que si lograron las otras series. En la comparación, Iron Fist sale perdiendo y es esa sombra la que la hace parecer peor de lo que es. Sin pedirle peras al olmo, esta nueva propuesta no es realmente lo peor de lo peor, pero al mismo tiempo no tiene nada que la sustente, salvo la idea de que a futuro este personaje se sumará al resto en lo que será The Defenders.
Por otro lado, si vieron los primeros episodios de Arrow, no habrá mucha sorpresa en el arranque de Iron Fist y su historia de origen. Hay un tipo – Danny Rand – que vuelve a la sociedad tras un largo período de ausencia y su objetivo es reclamar su lugar, pero no en términos de su cuna de oro, sino en lo que concierne al legado de sus millonarios padres. Esa base se repite aquí.
Pero nadie le cree, y simplemente lo tildan de loco, ya que se supone que Danny Rand murió en un accidente aéreo junto a sus padres varias décadas atrás. Es ahí en donde surgen los primeros grandes problemas de esta serie, ya que los antagonistas no tienen ni el carácter del Kingping, ni la novedad del Purple Man ni menos el atractivo de Cottonmouth. Son simples multimillonarios avaros que sirven de mero entremés una vez que lleguen los villanos orientales ligados al origen del poder del Puño de Hierro.

El hecho de que el primer misterio al centro de la historia esté marcado por una traición, ya que obviamente el accidente aéreo que llevó a Danny Rand a perderse en medio de las montañas no fue precisamente algo al azar, es un elemento genérico cuya ejecución simplemente resta puntos.Lo realmente interesante del personaje es la mística que rodea al origen de sus poderes o el lugar que tiene como vigilante callejero y su relación con personajes como Luke Cage, cosas ausentes de su propuesta inicial.
Además, aunque el tema de la traición es parte de la historia base de los cómics, es el tratamiento que la serie hace a ese elemento, y la confabulación existente, lo que carece de atractivo y permite que todo el resto parezca ultra repetido. También termina convirtiendo a esta serieen algo aburrido, lo que es probablemente el peor pecado cuando al menos se tiene la posibilidad de sustentar una propuesta simplemente pateando traseros y repartiendo golpes a diestra y siniestra. Pero esto no sigue esa ruta más clase B.
Lo más frustrante de Iron Fist radica en que las secuencias de acción no tienen nada que las distinga, por lo que no permitan hacer olvidar que sus personajes son planos y su producción no saca partido al hecho de que este es realmente el primer héroe con superpoderes llamativos que tienen a su disposición en Netflix. En un momento hay todo un episodio que se lleva a cabo al interior de un psiquiátrico, pero nunca aprovechan las posibilidades de tener al dueño del Puño de Hierro encerrado en un lugar como ese.
Si no existiese The Defenders, y no quedase claro que Iron Fist debe verse solo para completar la baraja, perfectamente se podría argumentar que no es tan necesario ver esta serie. De hecho, es tan básico todo su arsenal, que ni siquiera la posibilidad de que finalmente saquen partido al Puño de Hierro en los episodios restantes, se instala como un argumento muy válido como para batallar contra la idea de que esta serie es intrascendente.
El gran problema es que justamente Iron Fist es trivial por su afán de centrar todo en un realismo que venda a Finn Jones como Danny Rand. Y lo peor que le puede suceder a un producto audiovisual de artes marciales, es que su protagonista no sea creíble y carezca de actitud. Lamentablemente, justamente eso sucede aquí. Es lo que nunca debería haber pasado.
Iron Fist se estrenará este viernes 17 en Netflix.

martes, 7 de marzo de 2017

Ryan Reynolds publica oficialmente el avance de Deadpool 2

Captura del avance de Deadpool 2

En los últimos días posiblemente hayáis estado viendo como circula online un vídeo filtrado en el que Ryan Reynolds retoma el papel de Wade Wilson / Deadpool para parodiar una vez más el género de los superhéroes mientras nos avanza de paso “Deadpool 2”. Todavía no es metraje de esta secuela, ya que ni siquiera ha empezado a rodarse y el guión todavía no está acabado, pero para aquellos que disfrutaron de la primera parte es una buena forma de esperar a que la segunda se ponga en marcha.
Y por si un vídeo a baja calidad y grabado cámara en mano no os parece suficiente, Ryan Reynolds ha compartido la sorpresa en su canal de Youtube, de forma oficial.
“Deadpool 2” no tiene fecha de estreno todavía. La película estará dirigida por David Leitch y volverá a contar con Ryan Reynolds con Deadpool, además de los debuts confirmados de Cable y Domino.

viernes, 3 de marzo de 2017

Tío Rico McPato regresa en el primer adelanto de DuckTales

La serie es un remake del clásico de los años 90' y traerá de vuelta a los clásicos personajes.




Un golpe directo a la nostalgia. De esta forma se puede clasificar el primer adelanto de la nueva versión de DuckTales, que será transmitido por Disney XD.
El adelanto nos muestra a Scrooge McDuck (en español y recordado por todos como Tío Rico McPato) y a sus sobrinos  Huey, Dewey y Louie (Hugo , Paco y Luis) quienes llegan a su vida y con ello una serie de aventuras.
“He hecho un negocio de millones, puedo manejar unos jóvenes durante el fin de semana”, señala McPato en el adelanto, que muestra parte de las aventuras en la que se verán envueltos los diferentes protagonistas.
La serie se basa en el clásico DuckTales (Patoaventuras), la cual se lanzó en 1987 y que se emitió hasta los años 90.

Review | ‘Logan’ es una gran carta de despedida


Logan es una gran película de los X-Men. Probablemente es la mejor, por mucho respeto que en algunos provoque X2. Tiene claro sus referentes arraigados en el western, aunque no es sutil a la hora de mostrarlos. De forma más importante, hace uso de esa inspiración crepuscular para no dar concesiones en su esencia: esto es una carta de despedida. Es el Unforgiven de los superhéroes en términos de cerrar un ciclo.
Como todo buen adiós, Logan es una película excepcionalmente agridulce. Por un lado, debido a lo que implica cerrar una etapa con personajes que hemos visto durante los últimos 17 años. También por el hecho de ser una propuesta que no tiene empacho a la hora de abrazar lo bueno y lo malo de esta franquicia, pues inclusive vemos una bala de adamantium que nos recuerda el funesto episodio de orígenes de Wolverine.
De forma más destacable, zanja su postura de alejarse de la cultura seriada que domina a las películas de superhéroes, para dejar en claro que este es el fin. No hay vuelva atrás.
Por eso no la tiene fácil 20th Century Fox de ahora en adelante. Logan tiene una propuesta tan clara, abraza tan bien el concepto de outsider perseguido que define a los mutantes en los cómics, que da un poco lo mismo lo que pase de ahora en más.
Pueden reiniciar la franquicia, pueden dar con otro Wolverine o hasta seguir con alguno de los personajes vistos en esta película, pero siempre estará esta verdadera cruz marcando el final del camino, ejerciendo una sombra sobre una saga que ha tenido más malos momentos que buenos.
A grandes rasgos, la historia de Logan es la de un mutante que se reconoce impuro, que tiene claro que no merece ser de los últimos ejemplares de su raza. Habían otros mejores, líderes que representaban de mejor forma los ideales por los que batallaban, pero ya no están vivos.
La máquina asesina de las garras es el último bastión que tiene su misión final: resguardar a un viejo y decrépito Charles Xavier, lejos del resto, en donde ambos puedan tener una tumba en el medio del océano. Por eso es clave que tanto Hugh Jackman como Patrick Stewart sean los puntales que elevan completamente esta película, haciéndonos creer en su familia.
Pero como en todo buen western, hay cosas que cambian los planes. Eventos inesperados que convocan al llamado del deber. De hacer algo por el mundo, cuando no hay esperanza alguna ante el avance de la civilización o de una sociedad cada vez más cambiante, que dejó atrás lo que fue, por un nuevo mundo en el que ya nada es igual. Los tiempos mejores son cosa del pasado.
El punto de inflexión de Logan está marcado por la aparición de Laura, una niña de nombre clave X23 que reconocerán todos los fans de los cómics y que es perseguida por una oscura organización que ha experimentado en mutantes, en un mundo en el que estos ya no nacen y el puñado de sobrevivientes vive de migajas.
Ese elemento es el motor de una historia que no da concesiones. Y ese quizás es su mayor desafío ante una audiencia acostumbrada más a otro tipo de películas de superhéroes. Por eso lo voy a remarcar: esto no se parece en absolutamente a nada que han visto en el pasado en el género.
A partir de ahí, con un Logan apestado con el mundo y que solo quiere cumplir su última misión con Charles, la presencia de la pequeña Laura representa el clásico llamado del deber que recibe una recepción reacia. Existe un Edén, una tierra prometida a la que hay que llegar. A pesar de que es algo en que Wolverine no cree, de mala gana igual debe llegar. Porque es lo que se debe hacer, porque es lo correcto.
Abriéndose paso con un nivel de acción violenta nunca antes vista, con cuerpos desmembrándose por doquier, esto por momentos recuerda más al estilo showoff de algunos spaghetti western clásicos como Django, que de aquellas apuestas más clásicas de John Wayne o el propio Clint Eastwood a las que hace referencia esta película de forma más evidente.
Es decir, me refiero a esas apuestas que atrapaban la atención impresionando visualmente con violencia rápida y certera, en donde una metralleta podía salir de un ataúd. Como una película del propio Sergio Corbucci.
Y es que en Logan hay ejecuciones rápidas, desmembramientos y, por ende, un montón de sangre. No solo es la película de los X-Men más cargada al chocolate, también es sin duda la película de superhéroes más carnicera de todas, lo que es algo totalmente apropiado para Wolverine.
De ahí que una de las grandes gracias de Logan es que James Mangold y su equipo lograron capturar algo que define perfectamente al mutante de las garras en los cómics, aquel personaje que es “el mejor en lo que hace pero lo que hace no es algo agradable”.
Y para coronar todo, finalmente Hugh Jackman se decide a interpretar de la forma en que debía interpretarlo, sacando a su animal interno que previamente solo había dado chispazos.
Logan además tiene una serie de lecturas político-economicas absolutamente pertinentes. Tanto en el hecho de que Estados Unidos pierde su condición de tierra del sueño americano, o la condición de minoría perseguida que es relevante ante las decisiones de Donald Trump, así como el foco que tiene el poder de un aparato industrial-comercial como eje clave en el misterio tras la merma de la población mutante.
Hay algunos elementos más propios de la ciencia ficción que enriquecen notablemente la textura de este mundo de futuro cercano, en donde Wolverine inclusive por momentos nos rememora más a Mad Max, como aquel agente foráneo que llega, cumple su misión y se retira.
También es claro que en esta película no hay espacio a grandes sorpresas, ya que el relato de la película es inevitable. Es la crónica anunciada de la última gran aventura de Wolverine. Por eso la decisión de hacer uso de aquel enfoque de que “esta es la última película de Hugh Jackman” como parte del marketing, juega un poco en contra al factor sorpresa. Uno va preparado a ver cómo desenfunda las garras por última vez.
Pero también es cierto que en Logan pasa lo que tiene que pasar y nada se siente gratuito ni menos regalado en su recorrido. De hecho, la idea tras el gran enemigo de la película, el rival al que Wolverine debe hacer frente en dos tremendos choques uno a uno, funciona excepcionalmente.
Teniendo en claro que el cómic Old Man Logan solo fue utilizado como una inspiración súper leve en esta producción, mis problemas con Logan son menores. Tanto en el hecho de que no compré que Charles Xavier hiciese uso de algunos diálogos, ya que se siente que a veces ocupan malas palabras solo por justificar la categoría R más que dar sentido al accionar de los personajes, ni me cuajó del todo la relación más paternal que se termina forjando entre Wolverine y Laura. La entendí, pero no me conmovió.
También se hace un poco larga un poco antes de entrar en materia final, pero no es para nada aburrida, pero no sé si es tan fácil que alguien enganche con su onda si no tiene conexión alguna con el estilo de película de la que Logan se nutre.
Pero la mayor parte de esos puntos tienen relación con algo muy relevante: Logan es el fin de una relación. Es una película que hay que digerir. Que pide que uno le de más vueltas, porque una primera reacción salida de las entrañas es demasiado impulsiva.
Sin embargo, aún cuando aún estoy pensando en la película, y me daré un tiempo antes de repetírmela, tengo claro que la sorpresa que representa esta última travesía de Logan, la bocanada de aire fresco que es ante lo que se está haciendo con otros superhéroes, justifica la decisión de despedir al Wolverine de Hugh Jackman con esta última secuela de aquello que comenzó el año 2000.
Logan a la larga es una gran carta de despedida que termina como debe terminar, dando pie a créditos con un tema de Johnny Cash. Ese cierre es la guinda de la torta de una versión del personaje que finalmente se gana completamente el derecho a ser calificado como un verdadero icono cinematográfico.


viernes, 9 de diciembre de 2016

El primer tráiler de Spider-Man: Homecoming


El próximo año el arácnido vuelve al cine.
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El gran gancho de Spider-Man: Homecoming no es realmente un gran gancho. En el pasado sí hemos visto algo de la versión estudiantil de Peter Parker. En el pasado, también hemos visto al arácnido enfrentándose a enemigos que no habían aparecido previamente en el cine.
Su gancho menor, pero es el que más vende, es el nexo que Sony permitió para con el resto del universo de Marvel Studios. Por eso las menciones a los Vengadores o la aparición de Robert Downey Jr. son puntal también del siguiente tráiler.
El resto es básicamente lo que pueden esperar, aunque sin una gran money shot que venda todo este video. Sí, a esta altura la unión de Spider-Man e Iron Man no creo que sea tan grande como la quieren vender.
Sea como sea, la película tiene onda, se ve más Spider-Man que toda la etapa Amazing, pero… hay peros relativos a la real novedad que esto representa. O al menos eso es para mi a grandes rasgos, pese a que Tom Holland me vende su interpretación.
Vean el tráiler a continuación.
Y también salió una versión internacional con menos escuela, más acción y algo de Shocker.

viernes, 14 de octubre de 2016

¡Se filtró el tráiler de la adaptación de La Torre Oscura!


No es una versión definitiva, pero de todas formas es nuestro primer vistazo.
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Ni idea por cuánto tiempo estará disponible, pero este lunes se filtró el primer tráiler de la esperada adaptación cinematográfica de La Torre Oscura, la aclamada saga de Stephen King.
El tráiler no está completo, ya que se ven pantallas verdes que aún requieren post-producción de efectos digitales, sin embargo sí sirve como adelante de lo que se vendrá en esta adaptación protagonizada por Idris Elba y Matthew McCounaghey.
Además, recuerden que está no será una adaptación directa de las novelas, ya que no solo será una especie de continuación de los libros, sino que la aventura comenzará a mitad de camino y no al comienzo del primer libro.
Mientras puedan, vean el tráiler a continuación. Porque esto no durará mucho tiempo en línea.
Gracias a Creativok por el aviso.